
La sede de
Inaltel se ha diseñado y construido con el objetivo de conseguir el mínimo consumo de energía posible sin renunciar a ninguna comodidad. Es un e
dificio autosuficiente en energía y en agua que combina todas las tecnologías disponibles. Todo ello acompañado de un diseño atractivo e integrado, ya que el edificio además de unas bellas líneas posee un jardín interior para el disfrute de nuestros trabajadores. Sobre todo, una de las cosas de las que estamos más orgullosos es que está pensado para reducir al máximo la necesidad de recursos externos. Queremos ser un modelo de eficiencia energética, desarrollo sostenible, ecología y autosuficiencia.
Al entrar en el edificio puede apreciarse en el cuidado de la ergonomía y la estética que está construido pensando en las personas que lo van a ocupar. Para presentároslo deciros que dispone de tres plantas de 1.200 m2 cada una y además de sede social de la empresa es centro de enseñanza en eficiencia energética.
Para hacernos una idea de las características técnicas, os contaremos que posee dos

sistemas de climatización complementarios. En primer lugar, hay un sistema todo agua que toma como elementos terminales suelo y techo radiante. En un segundo plano cuenta con un sistema aire–agua con toberas regulables como elementos difusores de aire. Este sistema secundario, además de actuar como sistema de climatización, aporta el caudal de aire necesario para la ventilación del edificio. Esta disposición hace posible el efecto “cueva” que mantiene una temperatura interna de 22º C con alternancia máxima de dos grados en cualquier época del año.
Otro factor a destacar en el edificio es la utilización del aire de ventilación necesario en el mismo como elemento acelerador del fenómeno de convección. El aire una vez adecuado en temperatura y humedad, es transportado mediante conductos e inyectado en el falso techo mediante toberas de caudal regulable. Como consecuencia, se genera una leve sobrepresión entre el techo radiante y el falso techo. Con esto conseguimos el fenómeno de convección forzada, que acelera la bajada de la masa de aire enfriada por el techo radiante. El aire pasa a través de dos ranuras perimetrales que tienen los marcos de madera que rodean los paneles transparentes de policarbonato, así el techo lo difumina en toda su extensión, evitando el incómodo golpe directo de aire de los difusores convencionales.
Continuando con el ahorro de energía de nuestro edificio, en la planta segunda, la luz natural produce suficiente iluminación en cualquier punto, superando en más de 500 lux lo exigible por la normativa. Esto es posible gracias al aprovechamiento de la luz cenital que aporta el lado menor de la cercha, formado por paneles de policarbonato y que soporta la techumbre del edificio. En los días de escasa iluminación exterior, se dispone de iluminación convencional, mediante tubos de descarga de alto rendimiento que entrarían en servicio automática y secuencialmente, de forma que no exista ruptura en la línea de potencia lumínica. Pero además, todo el personal en su puesto de trabajo disfruta del servicio de un gran sistema de alimentación ininterrumpida (UPS por sus siglas en inglés) que dispone de baterías y asegura el suministro de energía en cualquier caso para evitar posibles daños informáticos. Energía generada por paneles solares fotovoltaicos exclusivos para esta UPS y este servicio. Un detalle importante es que el exceso de energía no consumido se almacena en baterías dispuestas para tal efecto.
En resumen, la energía principal del edificio es la aportada por 400 m2 de colectores térmicos y 40 kW de paneles fotovoltaicos.
El edificio, que como os decíamos está dedicado en parte a la enseñanza de energías renovables y eficiencia energética, consigue la generación energética mediante aerogeneradores de eje vertical y horizontal que permiten el estudio de su viabilidad y rendimiento. En los meses de primavera y otoño, con temperaturas más suaves aunque no es preciso aportar al edificio ni frío ni calor, los paneles térmicos siguen generando energía, evitando vaciar el líquido caloportador o entoldar las placas solares.
Otra característica importante es la inercia térmica del conjunto de la red de distribución, equivalente a la que pudiera proporcionar una masa de agua de 120 m3. Esto impide un cambio rápido de temperatura interna con relación a la climatología exterior. En nuestro afán del aprovechamiento del agua y de su ahorro, se ha dispuesto dentro del edificio un aljibe de capacidad de 116 m3, más que suficientes para atender las necesidades del personal. Agua que se reutiliza en los surtidores del magnífico jardín que ocupa el centro de la segunda planta. Separado de las zonas de trabajo mediante mamparas, esta zona de 100m2 de plantas naturales está ambientada con música y una pequeña biblioteca dónde descansar y calmar el estrés de la jornada.

En Inaltel hemos querido que todo el desarrollo técnico del edificio alcance una eficacia energética integral donde no se minimiza ni el más pequeño detalle. Con todo este esfuerzo, lo que se pretende es aportar conocimiento a la empresa y a sus posibles clientes de valores prácticos que den solución adecuada a problemas que puedan surgir en el camino a la eficiencia energética. Para que esto sea posible nuestro equipo de expertos mide día a día y en tiempo real todos los parámetros necesarios para el análisis del comportamiento del edificio, lo que permitirá un estudio pormenorizado y la continua mejora de su rendimiento.
Ya solo la reducción de emisiones de CO2 se estima en unas 32 toneladas, gracias a la energía producida por los paneles fotovoltaicos.
No podemos dejar de señalar que el edificio en su concepción, diseño y ejecución ha sido llevado a cabo exclusivamente por nuestro equipo de profesionales de Inaltel. El concurso de otras entidades o personas ha sido necesario sólo en los casos exigidos por la normativa legal. Nuestro personal ha puesto todo su conocimiento y pasión en un proyecto en el cree profundamente, con la esperanza de construir paso a paso un mundo más sostenible. Una promesa de futuro que ya es una realidad en nuestra nueva sede, que podemos deciros se ha convertido en el alma de la empresa.